El problema de la corrupción en el Ministerio de Fomento.

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La honradez de la ministra no es suficiente.

Sobrecostes del 230% en obras del AVE.

Detenidos altos cargos de Adif.

A. Estrada. Madrid. La noticia de que en el AVE Madrid-Barcelona ha habido corrupción, excesos en los presupuestos y presunto enriquecimiento ilícito está mostrando la dualidad en el Ministerio de Fomento. Por un lado se impulsan las investigaciones, alguien ha ido suministrando a la justicia las pistas de temas que estaban bien tapados. Por otro no se toman medidas de transparencia contundentes para que se sepa toda la verdad, el ministerio no quiere dar el informe de la oficina anti fraude de la UE sobre el puerto de Gijón. La honestidad de la ministra no es suficiente.

El Tribunal de Cuentas ha hecho saber en pleno escándalo que en parte de la obras del Ave próximas a Barcelona habría detectado sobrecostes del 230%.

Se suma a la operación judicial en marcha. La investigación del juzgado nº 9 de Barcelona ha venido por una denuncia de otra empresa constructora. Hasta ahora se han detenido a 10 personas y se han realizado otros tantos registros por la Guardia Civil. Entre los detenidos hay altos cargos de Adif y de las empresas constructoras, toda una patata caliente. Al parecer la constructora Corsan ( presidida por Luis Delso ex alto cargo socialista ) habría cobrado un 30% mas por el tramo investigado ahora por la fiscalía Anticorrupción y que lo habría hecho presuntamente con la ayuda de personal de Adif en la época en la que era Antonio Gónzalez Marín el presidente todopoderoso ente.

La Ministra de Fomento afronta como puede encima las criticas de su antecesor, José Blanco, que con todo descaro le endosa a los actuales responsables ferroviarios la responsabilidad la situación.

Blanco contesta la mitad en gallego cuando se da cuenta que puede capitalizar como sea la situación de cara a las europeas. Cualquier rueda de prensa, como la de Aena ayer, se vuelca en este tema para el que solo se tienen respuestas pasivas.

La investigación iniciada que al parecer llevaba tiempo evidencia otra vez el deficiente mecanismo de control sobre la contratación. La ministra ante las preguntas de los periodistas ha anunciado una cosa nueva “una auditoría operativa” sobre la obra de este AVE motivo de la investigación, pero no se descarta que se haga en otras .

El reconocimiento de la Ministra Pastor de que Fomento “es la mayor casa de contratación del Estado” y que por eso se tiene que ser extremadamente escrupuloso con el dinero público, no es suficiente. Por mucho que convenza a los que la escuchan directamente con su ataque a la corrupción aquí faltan nombres, responsables y sobre todo transparencia. Faltan también iniciativas legislativas para que no vuelva a pasar. Los ciudadanos admitiendo que la señora Pastor tenga la mayor de las alergias a la corrupción no pueden descansar tranquilos un minuto más sabiendo que en el momento que deje de haber alguien puntilloso con las cuentas a la cabeza del Ministerio se volverá a las andadas.

La Ministra ha admitido que en la legislatura 2008-2011, que no comprende toda la legislatura de Rodríguez Zapatero, se han detectado 4.800 millones de euros en modificados de obras que produjeron sobre costes. Según la ministra un 12% del total invertido por Fomento esos cuatro años, unos 40.000 millones de euros, a razón de 10.000 millones por año.

La Ministra se queda muy corta y lo sabe. Solamente en las legislaturas de Zapatero en los puertos han habido sobrecostes que deben estar cerca de superar los 1.000 millones de euros sólo en la administración portuaria. El puerto de Langosteira, duplicó su presupuesto. El puerto de Gijón, duplicó su presupuesto y hasta la UE ha mandado a su oficina antifraude a investigar lo que es un escándalo de proporciones internacionales. En el puerto de Barcelona un mal explicado, porque no se ha querido, accidente de construcción originó otro sobrecoste, aunque se supone que lo paga el seguro. En Málaga ni los pilares sujetan a los cruceros en los muelles ni estaban dragados los diques a la profundidad de los proyectos. Solo por citar algunos de los puertos donde se han detectado flagrantes excesos de costes.

No sirve de nada que la Ministra diga con cierto asombro que los sistemas de control y contratación ya son muy estrictos. Lo que la asombra es que haya gente que se los salte, solos o en compañía de otros.

Aquí no podemos depender del gobernante de turno, esto ya no es la España de Felipe II donde un monarca escrupuloso mantenía un control férreo sobre la casa de contratación de las Indias en Sevilla. La sociedad de hoy es mucho mas compleja, se roba con un bolígrafo. Se necesitan mas controles y contrapesos, y sobre todo mas transparencia.

Al mismo tiempo la ministra se ciñe a una interpretación legalista para no hacer público el informe de la Oficina Anti Fraude, OLAF, de la UE sobre uno de los casos el puerto del Musel, que ella misma ha considerado como grave.

El enriquecimiento mediante las obras públicas en España ha sido patente, por dos vías: Uno por la llana y clara corrupción. La segunda vía ha sido una sistemática de corrupción indirecta, de corrupción moral y de modelo de negocio que no es otra que la de montar el negocio de la obra pública sobre una sistemática de unos presupuestos que siempre se modificaban al alza..

Un negocio suculentísimo que ha convertido a algunas empresas en verdaderos emporios en todo el mundo. Sin una iniciativa legislativa en varias vertientes promovidas por Fomento las buenas intenciones, y no dudamos del buen comportamiento de la Ministra Pastor, no servirán para nada.
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